martes, 11 de marzo de 2008

Despacho o despedida...

A raíz de un post anterior, recordamos el famoso "despacho", el cual se efectuaba en Ishua al igual que en otras comunidades Lucanas.

En las ocasiones en que los comuneros debían regresar a sus puestos de trabajo o lugar de nueva residencia, situados en la costa o en otra ciudad; los familiares, amigos o compadres, realizaban un pequeño contrato para que un dúo musical, compuesto por un arpista y un violinista, se encuentren presentes en la reunión, amenizando con sus notas de alegría y dolor, los nuevos recuerdos que se iban a forjar de aquellas tristes despedidas. La reunión empezaba como una pequeña fiestecilla donde al compás del arpa y violín se bailaban tonadas de antaño y conforme transcurría el tiempo o la noche (de madrugada, con la quietud reinante, se podían escuchar las tonadas desde cualquier lugar del pueblo), los amigos y conocidos se apersonaban y acompañaban al homenajeado; tragos van tragos vienen y, los sentimientos reprimidos afloraban; las sentidas palabras tales como hermano, amigo o compadre, sí que tenían especial valor aquella noche. Ni qué decir de aquellos jóvenes enamorados que se despedían de la amada a quien dejaban en aquella comunidad; escuché testimonios dolidos sobre esos esos hechos en particular; personas que al momento de cruzar el puente Huasapampa sobre el Sondondo Mayo, daban marcha atrás y no había forma de hacerlos avanzar hacia el nuevo destino; mujeres y hombres, quienes, desde la alturas de Cabana Sur, sentían cómo el corazón se les rompía, porque desde aquel lugar se vería la tierra que los cobijó por última vez

** Viajeros con rumbo a Lima, se topan a la salida con caravana de chamiceros.

** Chamizos tratando de sacar a los visitantes para que no se vayan, porque la fiesta no ha concluído aún...

** Oye hermano, ¿cómo te vas ir así, escondido nomás? - dice el amigo Hernán Santiago.

Ahora, los despachos ya no tienen el tinte trágico de antes pero de que son tristes, aún lo son; por ejemplo, aquellos amigos y paisanos que retornan a Europa o Norteamérica dejando a sus padres en este lugar; también, las despedidas que se efectúan, cuando concluidas las fiestas patronales del pueblo, te esperan a la salida del mismo para desearte un feliz viaje; ó, cuando terminadas las fiestas de carnavales, van a despedir a la persona que al día siguiente estará en otros lugares. Hechos, que transcurridos un determinado tiempo, producen nostalgia y dan lugar a un tierno recuerdo de aquellos lugares a los cuales nunca se olvidará. El pensamiento de la mayoría de las personas es, que cuando la situación económica mejore, retornarán a ese pueblo querido para desde aquel lugar propiciar el desarrollo de la comunidad en general.


** Es costumbre dar a los viajeros un poco de canchita con queso para que no sientan hambre en el camino.


** El encargo de los saludos para toda la familia radicada en Lima es interminable...


** Banda de chamizos despidiendo a viajeros.. Adiós y que la Virgencita los acompañe - se escucha decir por allí -.