sábado, 24 de enero de 2009

Tierra de Albergonischa: Pastores y huaylías (VIII)

A continuación, una secuencia de fotografías en las cuales se muestran la picardía y gracia de las jayllicc.

Cuando dos huaylías se enfrentan en medio de una plaza, por lo general, una de ellas trata de provocar descoordinación y concentración en la otra; para conseguir ello, no hay mejor idea que tratar de "bajarle" la moral a punta de gestos y movimientos.

Mientra a la ayllij le dure el turno en el cual le toca bailar, aprovecha la situación para ir de a pocos fastidiando y mofándose de su rival, de paso que va mostrando una serie de pasos que señalan su habilidad.

Mientras, la otra ayllicc, armándose de paciencia soporta estoicamente las arremetidas de su ocasional rival. Una cosa es contar a través de este medio, otra, es apreciar in situ lo que ocurre en esos momentos, para mayores señas, vean cómo las personas del fondo se divierten con las ocurrencias mostradas.

- Ya me las pagará - dice el gesto de la ayllicc de Tintay, mientras la guiadora de Huaycahuacho prosigue con la tarea de "demoler" a su rival.

Enseñando cómo se danza y encanta, la ayllij de Huaycahuacho sigue ironizando y burlándose de la otra guiadora.  

Finalmente, la guiadora de Tintay - Sucre, pierde la paciencia y ladeando su cuerpo, se lleva los dedos a la boca, de paso señala con su gesto (abriendo los pies hacia la otra) que tal muestra de habilidad en nada le interesa.
Para el resto de los asistentes, estos instantes son de risa y jolgorio. Y así dicen - de Ayacucho - que todas sus manifestaciones artísticas, señalan rasgos de profunda tristeza...