viernes, 5 de junio de 2009

Danza de tijeras: Festividad de Orccosa (IV)

La prueba de valor disputada entre los danzaq' prosigue y ninguna de las partes quiere ceder ni darse por vencido.


El danzaq' levanta el pesado instrumento musical y girando con él muestra al público asistente que no se trata de una mera ilusión optica.


Con la Santa Cruz de Orccosa como testigo, el danzaq' pone a prueba su valor y coraje. Recuerden que lo que une el arpa con el antebrazo es tan solo una aguja pasada de lado a lado.


También, dentro de sus rutinas, procede a deglutir una rana viva, anfibio que suscita repugnancia para ser usado en las comidas de las comunidades del ande.


Colocando temibles y terribles cactos espinosos, los cuales cuando se incrustan en la piel de una persona son realmente difíles de retirar; nuestros hermanos campesinos saben de ello mejor que nadie.


En estado de trance, el danzak', se coloca encima de estas espinas como si el dolor producido por éstas no signifique molestia alguna para él.


¡ Y encima pide a su maestro arpista que se coloque encima de él tocando una tonada con su instrumento !. ¡ Las piernas levantadas indican su dedicación !.