miércoles, 12 de noviembre de 2008

Ishua, tierra de tunas ...

.
Estamos en Noviembre y ya se avecina la temporada de lluvias que empieza en Diciembre; después al cabo de dos o tres meses se apreciará lo que a continuación mostramos:

En la temporada de lluvias, desde Diciembre hasta Marzo, las tierras de secano y aquellas donde las plantas de tunas se encuentran asentadas, se desarrolla una febril actividad; en pocas semanas las olvidadas y casi secas plantas, cobran nueva vida y empiezan a reverdecer, apareciendo alrededor de sus pencas diminutos frutos, los cuales conforme va pasando el tiempo, se desarrollan hasta convertirse en fenomenales, exquisitas y jugosas tunas.

Es la estación ideal para visitar al pueblo y comer tunas y más tunas hasta el hartazgo, si esta fruta de por sí empalaga, en su auxilio vienen los nísperos, los duraznos, las manzanas, los tumbos, ufff, es increíble la cantidad de frutas que se muestran en esta temporada. Hay tanta variedad de estos frutos así como enorme la cantidad producida, que, la idea de exportarla en empaques de 4 unidades hacia Europa cobra fuerza cada vez más.

Viajero estudiante posando al lado de los abuelos, quienes orgullosos muestran los frutos que sus chacritas otorgan año tras año; la zona en donde se encuentran (zona de Uco) es la que mejores frutos rinde, desde tunas coloradas, grandes y dulcísimas hasta las jugosas y de color blanco, pasando entre tunas de color morado, amarillo y de otras variedades. Para probar y tocar el cielo con estas frutas, nada mejor que visitar el pueblo amistoso de Ishua; aunque tenemos poderosos contendientes con las frutas producidas en Huaycahuacho y otros pueblos del valle del Sondondo y Pampamarca.

Para que después no se diga que los descendientes de ishuanos a menudo fanfarronean con la calidad de sus tunales, va esta pequeña muestra del colorido que imprime esta noble fruta a toda la quebrada de Uco, próxima al Sondondo Mayo. Según un artículo preparado por Martha Meier MQ, esta planta prospera bien en pendientes fuertes, y sembrada en las laderas, constituye una excelente manera de evitar la erosión y peligrosos deslizamientos.

Fotos: José C. Espinoza Javier